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La puerta de la taberna se abrió de golpe. La luz que entraba recortaba una silueta de un hombre trayendo en sus brazos un cuerpo muerto. Prudenciano sabía que Guillermina seguía con vida, pero para los ojos sencillos de los Morpokianos, el hombre cargaba con un cuerpo muerto. Cuando se acercaron a ayudarle, notaron las 6 flechas aún clavadas en su espada (y baja espalda). - Señor! Se encuentra bien? - Mi compañera está muriendo y mientras me desangro tengo que venir cabalgando... ¿Tiene Ud. que preguntar eso? - ... ... ... - dijo, y luego agrega: - ¿Quiere una cerveza? - Ah, si, mucho mejor Guillermina es arrojada acostada en el piso de la taberna mientras a Prudenciano le extrae los pivotes un buen cristiano (es un decir) que conoce del tema... es el carnicero que justamente estaba haciendo entrega del pedido del día en la taberna. Prudenciano hubiera dado cualquier cosa por poder realizar la operación él mismo, pero el dificultoso sitio en que habían apuntado con sus arcos los enemigos lo impedía... Tomó un gran sorbo de cerveza, y... Aaaaahhhhh!! 1... 2... 3... Ya faltan menos! Los pivotes iban cayendo en el ensangrentado piso de la taberna Unas horas más tarde casi que se sentía mejor y estaba a punto de recordar que... ...la puerta se abre de golpe, mas precisamente de una patada. Eso, en una taberna de Morpork es casi casi siempre problemas. Era un elemental de barro con un sandwich de... esperen un momento! Era sólo Magrat luego de superar un récord de todo-el-barro-que-Ud-se-pueda-llevar, comiendo un sandwich de bondiola y queso. Si, suena raro, pero en Ankh-Morpork es así siempre. - Cantinero! Una cerveza para acompañar éste! -señala el sandwich. - Magrat? -Oh, Prudenciano! Ya llegaron? - mira el suelo ensangrentado, con los pivotes todavía allí, al lado de la inconsciente Guillermina - Me alegro que sigan bien Prudenciano se la quedó mirando hasta que se dió cuenta de su error. En ese momento añade: - ¿No está muerta no? |